Subas de hasta el 13% en cortes tradicionales de carne, cuestionando si los argentinos pueden seguir comiendo asado ante precios prohibitivos. El experto Claudio Valleiro afirma que la carne sigue siendo lo más económico en relación a proteínas comparado con otras comidas como pizzas caseras, que cuestan alrededor de 14.000 pesos para cuatro unidades. Sin embargo, el kilo de asado oscila entre 15.000 y 20.000 pesos, superando el doble de la inflación del último año con aumentos del 70% en distintos tipos de carne.
En el informe desde la carnicería Chalín en Mataderos, el reportero Ezequiel detalla subas recientes del 0,5% en la última semana, sumado a un 5% previo y un 15% en enero, llevando el asado de 10-12.000 a 17.000 pesos el kilo, llegando hasta 24.500 pesos en zonas como Palermo. El consumo ha bajado, con compras de solo 2.000-3.000 pesos, reflejando recesión y cambios en hábitos alimenticios, donde las mujeres optan por ensaladas, pollo o verduras en lugar de cortes pesados.
Valleiro explica la historia de la tira de asado, originada en 1882 con el primer frigorífico en Campana, donde la parte media de la vaca (costillar) se descartaba en exportaciones y los empleados la cortaban para consumo doméstico. Se discute la calidad de la carne: la grasa amarilla indica alimentación a pastura, superior al feedlot, aunque animales viejos también la tienen. Recomendaciones para elegir: costillas pequeñas indican animales jóvenes, mientras las grandes son de vacas maduras con más sabor pero más duras.
El debate incluye críticas a la soja versus ganadería, impacto ambiental y modas veganas, defendiendo la carne como culturalmente esencial en Argentina, con 55 millones de cabezas de ganado, aunque el consumo per cápita ha bajado de dos vacas por habitante a una. Se menciona al cocinero negro Gonzaga por popularizar la sachicha, y se invita al público a reportar precios vía WhatsApp.