Subas de hasta el 13% en cortes tradicionales de carne, cuestionando si los argentinos pueden seguir comiendo asado ante precios prohibitivos. El experto Claudio Valleiro afirma que la carne sigue siendo lo más económico en relación a proteínas comparado con otras comidas como pizzas caseras, que cuestan alrededor de 14.000 pesos para cuatro unidades. Sin embargo, el kilo de asado oscila entre 15.000 y 20.000 pesos, y el consumo ha bajado drásticamente, con compras de solo 2.000 o 3.000 pesos en carnicerías históricas como la de Chalín en Mataderos.
Los conductores debaten cambios en hábitos alimenticios por recesión y salud, con mujeres optando por ensaladas, pollo y verduras en salidas, aunque afirman comer carne diariamente. Valleiro defiende la carne vacuna como superior al pollo por aditivos, explicando que la grasa amarilla indica alimentación a pastura de alta calidad, versus blanca en feedlot, que acelera el crecimiento pero reduce sabor. Recomienda variar con pollo, cerdo o pescado por conciencia saludable actual.
Detalles para elegir buen asado: diferenciar animales de pastura (mejor calidad, menos estresados) de feedlot (más rentables pero inferiores). Advertencia sobre grasa amarilla también en animales viejos ("vaca china" o conserva), identificables por huesos grandes y costillas largas en el costillar (13 costillas totales, las primeras más duras pero sabrosas). El asado argentino es en realidad costillar marmolado con vetas de grasa para sabor único, cocinado a la parrilla como técnica tradicional.
La charla concluye enfatizando que "asado" es deformación de "costilla de res", y el asado abarca todo tipo de carnes, pero el costillar es el preferido por su marmoleo que lo distingue del vacío.