Se destaca la importancia de abordar la resistencia a la insulina, un factor clave en el ovario poliquístico, la obesidad y el sobrepeso, que a menudo se trataba con anticonceptivos.
Se introduce el metacitol como una alternativa no hormonal, comparándola con la metformina utilizada en la diabetes tipo 2, y se resalta cómo mejora la sensibilidad a la insulina.
Ginecólogos y endocrinólogos utilizan cada vez más el metacitol como primera línea de tratamiento para el ovario poliquístico, abordando síntomas como hirsutismo, trastornos menstruales e infertilidad.