Un mes después del doble terremoto que devastó Caracas y La Guaira en Venezuela, los residentes intentan retomar sus vidas con temor a nuevas réplicas. En La Guaira, el estado más afectado, nueve vecinos fallecieron y la comunidad realizó un homenaje con un rosario. Muchos prefieren dormir a la intemperie por miedo a que se repitan los sismos.
Se habilitó un albergue temporal en una farmacia para los damnificados. El balance oficial cifra en 5.546 los muertos y más de 10.000 heridos. La reconstrucción de las zonas afectadas requerirá miles de millones de dólares y la militarización de La Guaira fue ordenada por el ejecutivo.