Se destaca la importancia de un proyecto de túnel de 14 kilómetros bajo la cordillera de los Andes, entre San Juan (Argentina) y Coquimbo (Chile), que permitiría la circulación de bienes y personas durante todo el año.
Este túnel solucionaría la interrupción del tránsito internacional que ocurre cada invierno debido a las nevadas en el paso Cristo Redentor, generando un gran perjuicio económico y turístico. La obra conectaría ambos océanos y resolvería un problema histórico de conectividad entre ambos países.