Las trabajadoras de casas particulares denuncian que los aumentos salariales están por debajo de la inflación, afectando gravemente su poder adquisitivo. El último aumento, de un 1,4% en julio, se suma a incrementos anteriores que no compensan la suba de precios.
El sueldo mínimo para tareas generales es de $458.053, mientras que para cuidadoras es de $505.302. Estos montos son considerablemente inferiores a los salarios de países como Estados Unidos, donde una persona que realiza limpieza gana alrededor de 1.500 dólares mensuales.