Se describe la actitud de los españoles antes de la final del Mundial, caracterizada por un individualismo ("va a su bola"), que cambió drásticamente durante la final, generando "bronca" y un sentimiento de falta de respeto.
Se menciona la imagen de la Plaza Mayor de Madrid y se sugiere que la actitud de los españoles durante la final exacerbó tensiones preexistentes.
Se introduce el caso de Rosalía, indicando que recibió comentarios negativos y que su acción de compartir contenido relacionado con Argentina generó controversia, a pesar de ser un mercado importante para ella.
Se plantea la posibilidad de que Rosalía tenga que enfrentar una reacción hostil en sus presentaciones.