Se critica la política fiscal del gobierno actual, que incluye la reimposición del IVA a los alimentos y la reducción del impuesto a los bienes personales. Se argumenta que estas medidas benefician a los sectores más ricos, mientras se desatienden las necesidades de jubilados y discapacitados.
Se menciona la propuesta de subir impuestos a las 100 personas más ricas de Gran Bretaña como ejemplo de una reforma tributaria justa. Se cuestiona la decisión de no renovar la suspensión del IVA a los alimentos, medida que había sido implementada por el gobierno anterior, y se la vincula con la intención de bajar otros impuestos que gravan a los sectores de mayores ingresos.