Un informe de la consultora Empiria revela que las provincias argentinas atraviesan uno de los peores resultados fiscales de los últimos 13 años, con un superávit primario del 0.2% del PBI en 2026. Este resultado es significativamente inferior al 0.9% registrado en el primer trimestre de 2024, lo que indica una situación financiera más ajustada para las administraciones provinciales.
La disminución del superávit se atribuye a varios factores, incluyendo la dependencia de los impuestos coparticipables, que están ligados a la actividad económica, y la reducción de las transferencias discrecionales por parte del gobierno nacional. Si bien el gasto a nivel nacional ha disminuido, en las provincias se observa un aumento, principalmente debido al incremento de personal estatal y a los gastos en seguridad social y jubilaciones.
Las provincias de Buenos Aires, Misiones y La Rioja son las más complicadas financieramente, según el análisis consolidado. La situación fiscal de las provincias es un reflejo de las políticas de ajuste implementadas a nivel nacional, que buscan mantener el equilibrio fiscal a expensas de las finanzas subnacionales.