Se cuestiona la concesión de prisión domiciliaria a un financista procesado por organizar un falso operativo de plantación de drogas. La justicia determinó que existía una disminución del riesgo de fuga y que no reincidiría en el delito, otorgándole el beneficio.
Se compara esta situación con la de delincuentes comunes, como ladrones de autos o motochorros, quienes no obtienen beneficios similares y son enviados a prisión.