Un ex funcionario argentino, Facundo Leal, fue beneficiado con prisión domiciliaria debido a su adicción a las drogas, a pesar de haber sido procesado por narcotráfico. Al momento de su detención en mayo, se le secuestraron más de 800 mil dólares, cocaína y éxtasis.
El juez a cargo de la causa consideró que el encierro carcelario sería contraproducente para el tratamiento de su adicción, por lo que determinó otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria.
La decisión ha generado controversia, ya que se trata de un caso de narcotráfico con una importante suma de dinero y sustancias secuestradas. La adicción del procesado es el factor determinante para la medida cautelar.