Se critica duramente a la justicia de Mar del Plata por su lentitud y falta de acción en casos graves, permitiendo que "monstruos" terminen matando a sus hijos.
Se afirma que los periodistas atienden a la gente cuando la justicia no lo hace, mostrando humildad y dedicación.
Se cuestiona la actitud de los jueces, que supuestamente no atienden a nadie y absuelven a culpables, mientras los periodistas trabajan incansablemente.