Se critica la actuación de la justicia y los organismos estatales en la protección de los derechos de los niños, señalando que en muchos casos se soslayan los reportes de centros de salud y jardines de infantes, llevando a situaciones extremas como la muerte.
Se mencionan los casos de Lucio Dupuy, Ángel y las tres hijas de la mujer en cuestión como ejemplos de muertes que podrían haberse evitado si se hubieran tomado medidas adecuadas a tiempo.
Se cuestiona la falta de rigor y la tendencia a priorizar la permanencia con la madre, incluso ante indicios de maltrato y negligencia.