Un hombre, presumiblemente Stark, expresa su miedo ante la inminencia del parto de su esposa, quien se encuentra en una situación delicada debido a su pequeño tamaño y los constantes viajes. Confiesa que, a pesar de su edad, nunca imaginó sentir tanto temor.
Se le anima a tranquilizarse y sentarse, ofreciéndole café caliente mientras se espera el nacimiento. La conversación subraya la universalidad del miedo en los padres, aunque algunos no lo admitan, y la esperanza que acompaña la llegada de un nuevo miembro a la familia.