El señor Phillips ordena el desalojo inmediato del señor Stark de su propiedad, dándole un plazo de tres días para abandonar el lugar con todas sus pertenencias. Phillips se abstiene de iniciar acciones legales por consideración a la familia de Stark.
Stark, desesperado, intenta argumentar y suplicar, pero Phillips se mantiene firme en su decisión, argumentando que el fraude cometido por Stark lo ha llevado a esta situación. La confrontación finaliza con Stark saliendo de la oficina de Phillips.