Se analiza la situación económica post-mundialista, destacando aumentos en transporte, colectivos y sueldos de senadores. Se advierte sobre la baja del consumo y el endeudamiento con tarjetas de crédito, con personas solicitando préstamos para pagarlas.
Se discute la baja histórica en el consumo de carne y se plantea la pregunta sobre la imagen del gobierno actual en este contexto. A pesar de la difícil situación económica, se menciona que la gente podría seguir apoyando al gobierno actual.