El museo dedicado a Pablo Escobar recibe entre 10.000 y 15.000 turistas anualmente, atraídos por la historia del narcotraficante.
Se presenta la última morada del líder del Cartel de Medellín, una casa donde se escondió con un custodio y fue finalmente rodeado por la policía.
Escobar intentó escapar por la parte trasera de la casa, subiendo a un tejado, pero fue abatido en el barrio Los Olivos el 2 de diciembre de 1996, concluyendo la historia del criminal más violento de Colombia.