Las condiciones meteorológicas en Madrid, con temperaturas a la baja y vientos de hasta 50 kilómetros por hora, ofrecen un mínimo optimismo ante la emergencia de los incendios.
A pesar de la mejora, la nube de humo es perceptible incluso en Madrid capital, y la situación es calificada como inédita por los medios, con la posibilidad de que un tercer incendio proveniente de Ávila se una a los focos existentes.