Los incendios en España se tornaron apocalípticos, con tornados de fuego y focos que se propagan rápidamente debido a fuertes vientos de hasta 60 km/h.
La situación es crítica, con más de 100 focos activos, algunos cerca de Madrid y en las zonas de Guadalajara y Aragón. El viento ha dificultado las tareas de extinción y ha obligado a la policía a evacuar zonas de riesgo. A pesar de que el viento amainó, la combinación de calor extremo, baja humedad y viento sigue siendo letal.