Se analiza el haber promedio de los jubilados en Argentina, que en 2026 se sitúa en 711.000 pesos, un aumento del 33,8% respecto al año anterior, apenas por encima de la inflación. Se destaca que este promedio se ve influenciado por los regímenes especiales, como el de docentes o científicos, que tienen jubilaciones más altas.
Existe un debate sobre si estos regímenes especiales constituyen privilegios o si responden a las particularidades de cada profesión. Se argumenta que no se debe nivelar hacia abajo, sino buscar mejorar las jubilaciones de todos, y que los regímenes diferenciales por desgaste laboral (como el de los docentes) están justificados.
Se critica la idea de que los jubilados deben ser pobres, comparando la situación con Estados Unidos, donde existen jubilaciones mínimas elevadas incluso sin aportes. Se plantea que el sistema previsional argentino podría ser más robusto y que no se debe temer a que haya jubilados con buenos haberes.