La India cuenta con una población joven y activa de 753 millones de personas menores de 30 años, de los cuales 380 millones tienen entre 15 y 29 años, conformando el movimiento "Cucaracha".
Estos jóvenes, concentrados en el norte y centro del país, enfrentan dificultades para acceder a la educación superior y al mercado laboral, con un alto índice de desempleo entre los graduados universitarios.
El alto costo de la educación universitaria y la competencia por pocos cupos, especialmente en carreras como medicina e ingeniería, generan descontento y alimentan las protestas.