En India, un movimiento de protesta estudiantil, conocido como el "movimiento de las cucarachas", genera preocupación en el gobierno de Narendra Modi. Las principales demandas de la juventud se centran en un sistema educativo inadecuado y el alto riesgo de desempleo.
Millones de jóvenes indios, muchos con títulos universitarios, enfrentan dificultades para encontrar empleo, lo que impulsa la emigración. El sistema educativo es criticado por su desigualdad y falta de acceso equitativo.
La revolución de la inteligencia artificial agrava la crisis de empleo, permitiendo a las empresas ampliar su actividad con menos contrataciones. El movimiento de protesta pone de relieve estas disfunciones.