El análisis se centra en la imagen internacional de Javier Milei como líder de la ultraderecha global, aliado de Trump y socio de Netanyahu. Se destaca que sus publicaciones en redes sociales, a menudo compulsivas, exponen sus límites políticos y los de su círculo, como los de Boli y Morales, dejando mucho que desear.
Se presentan tres tuits virales originados en Argentina que, según el análisis, contribuyen a la percepción de que Argentina es un país racista. El primer tuit, de una cuenta afín al gobierno, muestra una imagen violenta de un argentino atacando a un argelino, supuestamente publicado en el inicio del mundial. Este tuit habría tenido 50 millones de impresiones, amplificado por funcionarios del gobierno.