El gobierno enfrenta un panorama económico complicado, con la suba de aranceles por parte de Estados Unidos y la calificación de Moody's que no fue favorable.
A pesar de que la inflación no se encuentra en los niveles más altos, se registraron aumentos en productos básicos como el aceite y el azúcar.
La relación con Estados Unidos parece no beneficiar al gobierno, a pesar de los intentos por mantener una buena relación con Donald Trump.