Brasil, Japón, Australia y otros países han rechazado los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos, anticipando negociaciones y posibles medidas diplomáticas. La administración Trump fundamentó la medida en una investigación sobre prácticas comerciales consideradas injustificadas.
La decisión de imponer aranceles ha generado una rápida reacción de varios gobiernos y reactiva la guerra comercial iniciada por Donald Trump, con posibles impactos en la inflación global.