El señor Anderson se encuentra en una situación difícil al considerar la contratación de Bates para el banco, a pesar de su falta de experiencia en contaduría. Bates, por su parte, se muestra dispuesto a aprender rápidamente.
Anderson reconoce la urgencia de necesitar ayuda, pero la presión de la Señora Olson y las posibles implicaciones sociales de contratar a alguien con las características de Bates (mencionado como "enano" en la conversación) complican la decisión.