La posibilidad de un cambio de régimen en Cuba, que hace meses parecía inminente, se encuentra ahora frenada. Las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos están estancadas.
Estados Unidos envía ayuda humanitaria a través de la Iglesia Católica para evitar la corrupción, pero mantiene las sanciones y la presión sobre el régimen de Díaz-Canel y Raúl Castro. La comunidad cubana en Florida ejerce presión adicional.
Las protestas en la isla han sido reprimidas, y el gobierno de Donald Trump se enfrenta a la decisión de cómo actuar ante la situación, mientras considera a Cuba un "estado fallido".