Francia registra un récord histórico de superficie quemada por incendios forestales, superando las cifras de 2022. Las llamas avanzan en la región de Bordeaux, movilizando a más de 500 bomberos y personal militar ante la magnitud del desastre.
La situación es crítica, con miles de personas evacuadas y la lucha constante contra el avance del fuego. La comparación con los incendios en la Patagonia argentina resalta la dificultad de controlar estas catástrofes naturales.