Incendios forestales de gran magnitud azotan varias regiones del sur de Europa, especialmente en Francia, España e Italia, causando la muerte de al menos tres bomberos y la evacuación de miles de personas.
En el sur de Francia, un incendio en Le Porche, cerca de Bordeaux, ha afectado 4.800 hectáreas y forzado la evacuación de 20.000 personas. En España, el incendio más grave se encuentra en Guadalajara, habiendo arrasado 32.000 hectáreas y provocado la evacuación de 3.500 habitantes en Aldea del Fresno. En Italia, Sicilia y Calabria también registran decenas de incendios.
Las autoridades atribuyen la virulencia de estos incendios a la sequía prolongada, acentuada por las olas de calor excepcionales de junio y julio, y al cambio climático, según un estudio del grupo World Weather Attribution. La combustión de petróleo, carbón y gas se señala como principal causa del agravamiento de la sequía.