Un estudio del Mount Sinai revela que las herramientas actuales de riesgo cardiovascular fallan en casi la mitad de los casos, ya que muchos pacientes que sufren su primer infarto eran considerados de bajo riesgo.
El análisis abarcó a 465 pacientes menores de 66 años con su primer infarto agudo de miocardio y sin antecedentes de enfermedad coronaria. Según los resultados, el 45% de estos pacientes no hubiera indicado tratamiento preventivo ni estudios adicionales con el puntaje clásico de riesgo cardiovascular. Con un modelo más nuevo, llamado Prevent, el porcentaje de mal clasificados como de bajo riesgo fue aún mayor, alcanzando el 61%.
Este estudio subraya la importancia de la medicina preventiva moderna, que implica anticiparse y mejorar la calidad de vida a través de hábitos sostenidos y una evaluación personalizada del riesgo.