Elizabeth se encuentra en una situación difícil, lidiando con el viento y la precariedad de la casa construida con madera verde. Su padre, Thomas, le pide que atienda al bebé que tiene hambre, pero ella se muestra reacia y preocupada por la situación.
El viento dificulta el regreso de Elizabeth, quien se siente agobiada por las circunstancias. La conversación sugiere tensiones familiares y la carga que recae sobre ella, especialmente en relación al cuidado del bebé y las expectativas de su padre.