Se profundiza en los riesgos de los plásticos, especialmente los que contienen BPA y falatos, identificados como disruptores endocrinos. Se explica que estas sustancias pueden alterar el sistema hormonal y afectar el desarrollo, incluso desde la primera infancia.
Se menciona que incluso los envases etiquetados como "libres de BPA" pueden contener otros microplásticos tóxicos. Se alerta sobre la alta exposición a microplásticos a través del consumo de chicles y, de manera alarmante, a través de las mamaderas, que pueden liberar hasta 1.6 millones de partículas de plástico para un bebé. Se recomienda el uso de materiales como lino, algodón, seda y lana en la vestimenta para minimizar la exposición a químicos.