El espíritu del folclore se vive intensamente en Cosquín, donde músicos locales y visitantes se unen para celebrar la tradición.
Se destaca la importancia de la Plaza Próspero Molina y la confitería La Europea como lugares históricos del festival. Muchos músicos que vienen a la temporada deciden quedarse en la ciudad, integrándose a la comunidad artística.
Se conversa con músicos y residentes que comparten su amor por Cosquín y sus ritmos, como la chacarera, el gato y la zamba.