El concierto de Rosalía en Córdoba fue suspendido por temor a incidentes, debido a mensajes de enojo y odio recibidos por la productora. La decisión se tomó ante la escalada de controversias generadas en redes sociales a raíz de comentarios de la artista sobre Argentina.
Este hecho se inscribe en un contexto más amplio de tensiones surgidas a partir del Mundial, que han trascendido el ámbito deportivo para afectar a figuras públicas y eventos culturales. La cancelación del homenaje sinfónico a Rosalía en Córdoba es un ejemplo de cómo las discusiones en redes sociales pueden tener consecuencias concretas en la vida real.
Además de la suspensión del concierto, se reportaron otras afectaciones, como la decisión de empresas de charter de no trasladar fans a la capital para el recital de la semana siguiente, por miedo a quedar en medio de posibles actos de violencia. La situación de Rosalía es vista como sintomática de la polarización y la frustración que se descargan en el espacio público.