El fiscal Walter Mercury explica las dificultades para rastrear al estafador que utilizó la aplicación Sanji para cometer el fraude. Sanji, al igual que otras plataformas como Telegram o WhatsApp en su momento, ofrece una política de privacidad que limita la entrega de información de sus usuarios.
Se detalla que el contacto se estableció a través de un número de teléfono, no un nombre, y que la solicitud de información a la aplicación probablemente no arroje resultados concretos. A pesar de esto, se mantiene la esperanza de recuperar el dinero, ya que en otros casos se ha logrado obtener información relevante para identificar a los delincuentes.