La abogada Erika Suárez expresa su indignación ante la aparente desconexión de la justicia en el caso Picar. Señala que, a pesar de que los médicos que atendieron a un nene judicializado habían advertido sobre la violencia que sufría, la justicia recomendó su reincorporación a la familia de origen.
Posteriormente, a la madre se le murieron tres bebés, y Suárez cuestiona por qué la justicia no conectó todos los datos, considerando que esto podría haber evitado nuevas tragedias.