El marco jurídico para la navegación en el Estrecho de Malaca se basa en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONBEMAR), firmada por Indonesia, Malasia, Singapur, China y Alemania, entre otros.
A pesar de los acuerdos internacionales, hacerlos cumplir es un desafío. Indonesia y Malasia han cuestionado el uso del estrecho por otras naciones. China, cuya dependencia de la ruta es alta, podría verse afectada por cualquier restricción. La ASEAN juega un rol clave para evitar acciones unilaterales que perjudiquen a sus miembros.