La vida de una pareja que reorientó su profesión hacia la pesca artesanal en Ushuaia, Tierra del Fuego, tras dedicarse a las reparaciones navales.
Sergio, originario de Curzucuatiá, Corrientes, se trasladó a Ushuaia y, junto a su pareja, comenzó a trabajar con pescadores artesanales y sus pequeñas embarcaciones. Lograron establecerse y vivir de la pesca artesanal, un oficio que Sergio soñaba con ejercer.
"Sergio soñaba con que algún día fuera nuestra [la embarcación]", relata su pareja, quien le compró una embarcación como sorpresa de cumpleaños. Actualmente, se dedican a la pesca de crustáceos, principalmente la centolla y el centollón, respetando las normativas de tamaño y captura para la preservación del recurso.La pesca artesanal en la zona se enfoca en la recolección de centollas, utilizando trampas que se dejan en el fondo del mar. La comercialización se basa en el peso de las centollas, consideradas "el oro rojo" del mar.