Conductores de aplicaciones en La Plata denuncian una rentabilidad casi nula o negativa debido al aumento de costos operativos y la falta de actualización de las tarifas.
Afirman que trabajan para la subsistencia, sin poder ahorrar para el mantenimiento de sus vehículos, lo que los lleva a recurrir a préstamos para afrontar reparaciones.
Se critica la falta de intervención del gobierno para regular las tarifas de las aplicaciones, que no acompañan la inflación, a diferencia de lo ocurrido en otros países.
Los conductores reclaman que las tarifas son definidas por algoritmos que priorizan el beneficio de las empresas y no consideran los costos reales, lo que los obliga a aceptar tarifas bajas por miedo a perder viajes ante la saturación del servicio.