La casa natal de Adolf Hitler, ubicada en Braunau am Inn, Austria, será transformada en una comisaría de policía. El gobierno austriaco adquirió la propiedad en 2016 para evitar que se convirtiera en un lugar de peregrinación neonazi.
La fachada del edificio ha sido renovada y se han implementado medidas para impedir referencias a Hitler. Anteriormente, la casa funcionó como un centro de ayuda para personas necesitadas, ofreciendo comida y alojamiento temporal.
La conversión de la casa en una estación de policía busca convertirla en un lugar de justicia y disuadir cualquier tipo de homenaje al exdictador. La medida entrará en vigor el próximo mes.