Se discute la posibilidad de una devaluación del peso argentino y sus consecuencias económicas.
Se menciona que el vocero presidencial, Adrián Rabiel, habría deslizado la posibilidad de un dólar a 1800 pesos, lo que generó malestar en el gobierno y preocupación por una posible aceleración inflacionaria.
Expertos como Guido Bambini señalan que una devaluación del 20% impactaría negativamente en el poder adquisitivo de los salarios y que el gobierno podría estar más cómodo con el tipo de cambio actual, a pesar de que ciertos sectores industriales se beneficiarían de un dólar más alto para exportar.