Se advierte sobre el peligro de las redes sociales y los influencers que generan contenido basado en la reacción y el odio, sin importar si la información es veraz o no.
Se señala que esta dinámica se potenció durante el Mundial, donde se observó una escalada de comentarios negativos y agresiones virtuales.
Se destaca la importancia de ser responsable con lo que se dice y se comparte en línea, y de no dejarse llevar por la viralización de contenido que puede ser perjudicial.
Se hace un llamado a la cautela y a la reflexión antes de emitir juicios o comentarios en plataformas digitales, para evitar la propagación de discursos de odio.