Se analiza el rol de los medios y las redes sociales en la escalada de tensión entre argentinos y españoles tras el Mundial. Se sugiere que programas deportivos como "El Chiringuito" fomentaron la hostilidad, amplificando videos y clips descontextualizados de Messi y otros jugadores argentinos.
Las redes sociales, a su vez, habrían potenciado estos mensajes, generando una reacción negativa en la calle. Se menciona la existencia de un sentimiento anti-Messi preexistente, exacerbado por su pasado en el Barcelona. Sin embargo, se advierte contra la generalización, reconociendo que no todos los argentinos son como se los presenta y que, al igual que en otros países, existen tanto individuos positivos como negativos.