Ana Rosenfeld, abogada de Wanda Nara, desmiente versiones sobre un supuesto robo armado en la casa de campo de Milán. Según Rosenfeld, el incidente fue real y grave, y se dirigió directamente a la habitación de Wanda, donde se encontraba la documentación de los niños, incluyendo pasaportes y permisos de viaje. La abogada enfatiza que la investigación policial en Italia es exhaustiva y que hay sospechas sobre cómo los ladrones supieron a dónde dirigirse.
Rosenfeld también menciona que ha solicitado al juez que requiera a Mauro Icardi la firma de la documentación necesaria para que las niñas puedan regresar a Argentina, señalando que es su obligación como progenitor. La abogada critica la actitud de Icardi, sugiriendo que su silencio y bloqueo a Wanda podrían ser parte de una estrategia para evitar que ella "arme" situaciones.
Por otro lado, se expone la perspectiva de Nora Colosimo (madre de Wanda Nara), quien relata el pánico vivido durante el incidente. Colosimo describe cómo los ladrones encapuchados entraron a la casa y se dirigieron directamente a la habitación de Wanda. Coincide con Rosenfeld en que los ladrones sabían exactamente a dónde ir, sugiriendo que la casa era como un laberinto y que solo alguien con conocimiento interno podría haberlos guiado hasta la habitación de Wanda y la cartera con los documentos.