El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, afirmó que el depósito atacado cerca de San Petersburgo abastecía al ejército ruso con componentes para drones, equipos de navegación y material militar. El Kremlin, sin embargo, había desmentido previamente cualquier relación entre la empresa Ozon y el ejército ruso.
El comité de investigación de Rusia abrió una causa por atentado contra instalaciones de infraestructura civil. Las autoridades rusas suelen minimizar el impacto de los drones ucranianos, atribuyendo los incendios a escombros o artefactos interceptados.