Se relata un incidente de violencia ocurrido en el norte de España, donde españoles independentistas vascos habrían agredido a otros españoles en un bar tras la final del Mundial. Este hecho se presenta como un ejemplo de las tensiones internas que existen en el país, más allá de la rivalidad con los argentinos.
Se sugiere que este tipo de conflictos, sumados a la xenofobia latente, podrían explicar parte de la animosidad hacia los argentinos, aunque se aclara que no es una justificación. Se menciona que España ha sido históricamente un país receptor de inmigrantes, lo que hace aún más extraña la hostilidad actual.