Se proyecta un verano aterrador en Europa debido a la persistencia de olas de calor y la ausencia de pronósticos de lluvia. Las temperaturas se mantendrán elevadas, oscilando entre los 38 y 40 grados, sin alivio a la vista.
La semana entrante se espera un nuevo repunte de las temperaturas, sumado a la inestabilidad climática. El pronóstico indica que las condiciones de calor extremo y sequía continuarán, agravando la problemática de los incendios forestales en la región.
Se destaca la importancia de la prevención ante la recurrencia de estos fenómenos, que se intensifican año tras año, afectando tanto a zonas naturales como a áreas pobladas.