El centro y norte de Italia sufrieron tormentas de granizo del tamaño de naranjas, causando daños millonarios en infraestructura, cultivos y vehículos.
Estos eventos extremos se suman a ráfagas de viento de 120 km/h y olas de calor de 40 grados, provocados por el choque térmico entre un mar Mediterráneo a temperaturas récord y frentes fríos en altura.
El año 2026 registra un incremento del 51% en episodios de granizo severo en Italia. Una tormenta similar en Milán obligó a suspender un recital de Bad Bunny.