Se critica a la UEFA por supuestamente odiar a Argentina y a la Conmebol, la cual se percibe como muy empoderada, especialmente tras la final de la Copa Libertadores jugada en Madrid entre River y Boca.
Se argumenta que la UEFA, al ver la pasión generada por la Libertadores en el Bernabéu, decidió "bajarlos" y no permitir que la Conmebol gane más poder. Se menciona a Domínguez, presidente de la Conmebol, y se destaca la calidad de las eliminatorias argentinas y la presencia de los mejores jugadores sudamericanos, incluyendo a los dos mejores argentinos de la historia.
Se recuerda un momento en que Maradona lloró ante el himno argentino en Italia, a pesar de la silbatina del norte de Italia, ya que el sur y Nápoles apoyaron a Argentina. Se menciona la división que genera Argentina, con Cataluña y el sur de Italia apoyando a Messi y al país.