Kiev informa que Ucrania ha atacado cuatro centros logísticos de la empresa Wilbury con drones, los cuales considera parte de la infraestructura de apoyo al ejército ruso. Estos almacenes, que suman unos 552.000 metros cuadrados, son cruciales para la logística y el comercio electrónico.
Rusia niega que la compañía participe en material militar, pero Ucrania sostiene lo contrario. Las consecuencias de estos ataques trascienden lo militar, afectando la actividad económica, social y comercial, e impactando potencialmente insumos para el ejército ruso.